A∴L∴G∴D∴G∴A∴D∴U∴
Masonería Peruana · Lima
Respetable Logia Simbólica · Fundada el 19 de febrero de 2009
Una escuela de pensamiento y desarrollo personal con siglos de historia. Personas íntegras trabajando por su crecimiento y por el bien de la sociedad peruana.
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La Masonería es una institución filosófica, formativa y filantrópica cuyo propósito es el desarrollo ético e intelectual del ser humano. No es una religión ni un partido político: es una escuela de valores donde hombres de distintas creencias y profesiones se reúnen en fraternidad.
Sus herramientas son los símbolos de los antiguos constructores de catedrales — la escuadra, el compás, la plomada — aplicados a la construcción del propio carácter: tolerancia, justicia, verdad y trabajo.
Presente en casi todos los países del mundo, ha contado entre sus miembros a científicos, artistas, libertadores y ciudadanos comunes unidos por un mismo ideal de libertad, igualdad y fraternidad.
La masonería llegó al Perú en los albores de la independencia. Muchos próceres y protagonistas de la emancipación americana pertenecieron a logias masónicas.
Se constituye la Gran Logia del Perú, institución que agrupa y regula a las logias del país, reconocida por las principales organizaciones masónicas del mundo.
El 19 de febrero de 2009 se funda nuestro taller en el Valle de Lima, sumándose a las decenas de logias que hoy trabajan activamente en todo el país.
Cibeles 176 es una logia masónica en el Valle de Lima, Perú, dedicada a los principios atemporales del Amor Fraternal, el Socorro y la Verdad. Buscamos formar mejores hombres a través del compañerismo, la reflexión, el servicio y la búsqueda del conocimiento.
Nuestros principios
El lazo que nos une como Hermanos.
Servicio a los demás y cuidado de quienes lo necesitan.
La búsqueda constante de conocimiento, integridad y Luz.
Una búsqueda constante de sabiduría, comprensión y verdad.
Formar mejores hombres a través de la virtud, la integridad y la autorreflexión.
Un lazo atemporal construido sobre la amistad, el respeto y el servicio.
La solicitud debe nacer de tu propia voluntad, sin presiones ni influencias externas. A la masonería no se invita: se llega por decisión personal.
Ser una persona digna de confianza, honesta en su trabajo y de buena reputación en su comunidad.
Creer en un principio superior, sea cual sea tu credo. Se respetan todas las religiones y no se impone ninguna.
Tras el primer contacto, tendrás entrevistas personales con miembros de la institución. Tu solicitud será evaluada y, de ser aprobada, serás invitado a la ceremonia de ingreso.
No. Es una institución discreta: sus miembros, sedes y autoridades son públicos. Lo reservado son sus ceremonias internas, como ocurre en muchas instituciones tradicionales.
Ninguna de las dos. La masonería pide creer en un principio superior, pero no impone ninguna doctrina. En una misma institución conviven católicos, evangélicos, judíos, musulmanes y librepensadores.
No. Se valora la calidad humana, no la posición social. Existen aportes regulares que sostienen a la institución y sus obras sociales, accesibles para cualquier profesional o trabajador.
Las reuniones suelen ser de dos a cuatro veces al mes. La masonería respeta siempre los deberes familiares y laborales, que están primero.
Las logias tradicionales son masculinas; sin embargo, existen organizaciones femeninas afines con las que se mantienen vínculos cercanos. Escríbenos y te orientamos.
La masonería comienza con un simple deseo: convertirse en un hombre mejor.
¿Tienes preguntas sobre la Masonería o sobre Cibeles 176? Agradecemos tus preguntas y te invitamos a ponerte en contacto.